LOS PACTOS Y ACUERDOS OBLIGAN POR IGUAL A QUIENES LOS HAN SUSCRITO
Autor: Dr. Sergio Alejandro Rueda Moreno.
Publicado en :
Fecha: viernes 25 de enero del 2019

LOS PACTOS Y ACUERDOS OBLIGAN POR IGUAL A QUIENES LOS HAN SUSCRITO

Es un principio general de derecho de luenga data en el ordenamiento privado, que las partes concurrentes a un acuerdo de voluntades, vertido en el documento que le da vida jurídica al contrato correspondiente, se obligan en forma expresa y mutua a respetar las cláusulas en él previstas; las que se constituyen en ley para las partes y en ellos se debe actuar de buena fe, a voces de los Artículos 1602 y 1603 del Código Civil.

Esos mandatos tienen inexorable validez y aplicación también en el derecho internacional público, para las partes que edifican un tratado, un convenio o un acuerdo, a quienes obliga el deber de cumplimiento inter partes de lo expresado en el texto sometido a la voluntad de los firmantes a nombre de las naciones, o entidades que hayan intervenido en su redacción y firma.



Se trata ni más ni menos que del principio de derecho internacional denominado como ”PACTA SUNT SERVANDA” que bajo el rigor de la Convención de Viena sobre el derecho de los tratados determina sin dubitación alguna, que los firmantes del acuerdo respectivo deben fidelidad al mismo y por ende se hallan impelidos a su respeto y cumplimiento pues según sus voces: "Todo tratado en vigor obliga a las partes y debe ser cumplido por ellas de buena fe", .de donde resulta absurdo que una de las partes exija el respeto del protocolo previsto en el pacto, mientras que incumple sus propias obligaciones.

Y dentro de las normas del derecho de la guerra, hoy conocidas como derecho internacional humanitario, se destaca la Conferencia de Ginebra sobre reafirmación y desarrollo del Derecho Humanitario de 1977 que expidió el PROTOCOLO II aplicable a los conflictos armados de carácter interno, adoptados en la Ley 171 del 16 de diciembre de 1994 aprobatoria del Protocolo, que a decir de la H. Corte Constitucional en sentencia C-225 de 1995, tiene plena aplicabilidad en nuestro territorio:

“La naturaleza imperativa de las normas humanitarias y su integración en el bloque de constitucionalidad.

En Colombia no sólo el derecho internacional humanitario es válido en todo tiempo sino que, además, opera una incorporación automática del mismo al ordenamiento interno nacional, lo cual, por lo demás, es lo congruente con el carácter imperativo que, según ya fue explicado, caracteriza a los principios axiológicos que hacen que este cuerpo normativo integre el ius cogens. (Magistrado Ponente: ALEJANDRO MARTÍNEZ CABALLERO.)”……….

En el “jus in bello” se advierte a las partes, la prohibición de todos los medios de lucha que causen sufrimiento o daños superfluos, es decir que no sean necesarios para la derrota del enemigo. “Queda prohibido el empleo de armas, proyectiles y métodos de hacer la guerra que cause males superfluos o sufrimientos innecesarios. Así como que cause daño el medio ambiente.”

Es aquí donde uno de los actores en el conflicto Colombiano que exige el respeto a los protocolos pactados, desoyó las normas del derecho humanitario produjo el grave atentado de hace una semana y originó la también desatinada respuesta del Ejecutivo, en el sentido de no aplicar en su totalidad los protocolos previstos al momento de la suscripción del pacto como respuesta contundente a tan execrable crimen. En un asunto de tan delicada trascendencia en estricto derecho, es un imperativo constitucional que el Gobierno Nacional como los rebeldes allanen los caminos de una salida negociada definitiva y honorable para bien de la inerme sociedad y del medio ambiente, víctimas de tan lamentables hechos de la guerra interna que debe cesar cuanto antes.
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