LA INDEPENDENCIA CON SOCIEDAD E INSTITUCIONES RESPETABLES
Autor: SERGIO ALEJANDRO RUEDA MORENO .
Publicado en : PÁGINA WEB
Fecha: martes 20 de julio del 2021

Autor: SERGIO ALEJANDRO RUEDA MORENO
Abogado y Contador Público Especialista

PÁGINA WEB Ruedadifusión.com. Bucaramanga Colombia, 20 de julio de 2021.

“Me dice chucho el arriero, el que vive en los cañales
Que a unos los matan por godos, a otro por liberales.
Pero eso que importa abuelo, entonces que es lo que vale
Mis taitas eran tan buenos, a naides le hicieron males
Solo una cosa comprendo que ante Dios somos iguales”.
“…”
“Y al alma del campesino llega el color partidiso
Entonces aprende a odiar hasta quien fue su buen vecino
Todo por esos malditos politiqueros de oficio.”

Fragmento del bambuco “A quien engañas abuelo”. Autoría de Arnulfo Briceño.

Es 20 de julio día en que se conmemora el grito de independencia, debe ser más que una fiesta patria, una ocasión para la convivencia social, el alborozo cívico y el reconocimiento entre las distintas personas que etnológicamente conformamos la población Colombiana; que permita el franco entendimiento entre clases sociales y vecinos, de colegas, amigos, correligionarios o adversarios de todo orden, pues al fin y al cabo descendemos de quienes actuaron mancomunadamente en la gesta libertadora contra la opresión extranjera, por cuya causa sufrieron incontables males, persecuciones y la muerte, hasta dar fin a la violenta ocupación durante 310 años del territorio nacional y la explotación sin límites de los inmensos recursos y riquezas que se llevaron para Europa de éste y otros países Suramericanos.

Lamentable que el cambio propiciado no cohesionara debidamente a la sociedad como un todo y persistieran grandes diferencias de trato entre los sectores de esa amalgama, pues no a todos en su conjunto les reconocieron similares derechos y oportunidades de progreso.

Hoy por segundo año, la celebración cívica se trocó en un día de encierro y modorra histórica, en parte por las normas de confinamiento obligatorio dispuestas ante la pandemia y ahora, por la protesta social represada desde noviembre de 2019 que tuvo eclosión el 28 de abril de 2021 por situaciones económicas, políticas y sociales, muy similares a las que dieron lugar al grito del 20 de julio de 1810 y se mantiene latente, en un claro desafío hacia los dirigentes públicos y las organizaciones económicas del país que han gobernado durante los últimos 60 años sin propiciar el mejoramiento del nivel y la calidad de vida de una buena parte de quienes somos Colombianos.

Respetabilidad Institucional y de la Sociedad

Hay posibilidades de transformación del Estado para bien de los ciudadanos?
Claro que sí. Una parte de las actuales instituciones merecen corregirse; pero en forma democrática y con la participación del elector primario en las urnas, no solamente por la iniciativa de la clase política que ha incurrido en actitudes y errores insalvables que los colombianos conocen. Como no cumplir debidamente con las normas de la Carta ni su desarrollo oportuno a través de leyes. O la expedición de leyes excluyentes o destinadas a para satisfacer intereses de una parte del conglomerado sin que sean de aplicación o beneficio general.

Pero también hay que mejorar de manera urgente la calidad humana de nuestro pueblo; rescatar los valores humanos, de honradez, urbanidad, cultura cívica y medio ambiental; el respeto a los congéneres, a los padres o mayores, a la familia, a la sociedad entera y a sus autoridades y que estas recíprocamente lo sean con la población. Mejorar la actitud, el pensamiento y las costumbres de la adolescencia y la juventud.

Cambiar a través del mejoramiento de la calidad de la educación, la forma de ser y de actuar de los colombianos, de los docentes frente a los alumnos para que enseñen y guíen más hacia el conocimiento y no confundan al discente en su camino. De los padres y madres con responsabilidad, amor y respeto hacia los menores. Cambiar la manera de interpretar y de reaccionar de las personas, frente a los acontecimientos, con tolerancia ante las posturas o criterios de los demás sectores de la sociedad. Dejar de ser tan violentos, incentivar el respeto a la vida, la integridad y los bienes de los demás. En un todo, lograr el control de las emociones, reforzar los sentimientos de solidaridad y misericordia hacia el desvalido o necesitado.

El cambio en la mente individualista de los colombianos así sean gobernantes, directivos, industriales, profesionales titulados, militares, clérigos, religiosos, docentes, profesores, empresarios, agricultores, ganaderos, servidores públicos, trabajadores calificados o no calificados, se consigue con el mejoramiento en la formación de los padres, la niñez, la juventud y los adultos mayores con una educación inclusiva y un claro propósito de vida, para que a su vez obren con respeto, empatía, ayuda mutua y cooperación hacia sus congéneres de todo orden.

Es decir, mayor cobertura en educación proactiva y menos gasto para la guerra.
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Fuente: El Autor, diarios y páginas web y opiniones ciudadanas.