LA MANIFESTACIÓN PACÍFICA Y SIN DESABASTESIMIENTO ES LEGÍTIMA
Autor: SERGIO ALEJANDRO RUEDA MORENO .
Publicado en : PÁGINA WEB
Fecha: miércoles 19 de mayo del 2021

ABOGADO Y CONTADOR PÚBLICO ESPECIALISTA

Resolución 2551 de 1988 para T V y 5941 Para Radio Min. Comunicaciones

LA MANIFESTACIÓN PACÍFICA Y SIN DESABASTESIMIENTO ES LEGÍTIMA

“La protesta social es un elemento esencial para la existencia y consolidación de sociedades democráticas y se encuentra protegida por una constelación de derechos y libertades que el sistema interamericano garantiza tanto en la Declaración Americana de los Derechos y Obligaciones del Hombre como en la Convención Americana de Derechos Humanos”. (Prólogo de la CIDH Relatoría Especial para la Libertad de Expresión, Septiembre 2019) y Artículo 37 de la Constitución Política.

Claro es cierto, la manifestación ciudadana hace parte de las expresiones democráticas de occidente que se genera por la insatisfacción que siente una gran parte la sociedad o las comunidades nacionales, en relación con las formas de administrar y distribuir la riqueza representada en los presupuestos públicos y el ingreso nacional, que se manejan al antojo y satisfacción de los dirigentes y de sus huestes electorales con exclusión del resto de ciudadanos quienes supuestamente eligen gobernantes para el bien de la nación entera.

Pero tal insatisfacción de ninguna manera justifica que se arremeta ciega e impunemente contra el mobiliario urbano, los sistemas de transporte masivo públicos o privados, los bienes particulares y el derecho ciudadano a circular y movilizarse libremente hacia sus casas en las ciudades y en los campos.

Y mucho menos a impedir que las ambulancias que transportan heridos, enfermos, mujeres en trabajos de parto; los bomberos u organismos de emergencia; el transporte de productos de primera necesidad, agua, medicinas, oxígeno medicinal, forraje y alimento para animales destinados a la subsistencia humana.

Todo acto contrario al derecho de gentes está proscrito en las legislaciones del mundo y no debe caerse en la equivocada y reprobable práctica de confinar las poblaciones como sucedió en las nefandas épocas de la guerrilla y el paramilitarismo que son prácticas generadoras de dolor y odios a todas luces contrarias a la moral cristiana.

La frustración y desesperanza gradualmente acumuladas en Colombia, junto con el abuso de las autoridades y la muerte sistemática de líderes comunitarios, crearon la conciencia ciudadana y la conciencia de clases de cambiar la dirigencia del país.

Estos sentimientos que se incentivaron por el confinamiento de la pandemia, sociológicamente encontraron motivo de liberación con el proyecto de reforma tributaria, especialmente para los estratos medio y medio bajo históricamente abandonados por su ubicación en la pirámide social, pues siempre han estado sometidos como sándwich a la presión de las dos corrientes políticas imperantes de derecha e izquierda en los países emergentes de la América Hispana, como sucedió recientemente en Chile, Bolivia, Perú y Ecuador.

La ciudadanía y los gobernantes, deben dar paso a la negociación civilizada directa con los verdaderos representes del paro y propiciar para el futuro acuerdos para el cambio democrático en las urnas; pero no a la violencia y al caos que algunos desean que se intensifiquen con el fin de aplazar o evitar que haya esa reforma urgente en la sociedad Colombiana.



Salex_ruedam@hotmail.com
.......................(Clic para ver el artículo Original)

Fuente: OPINIÓN CIUDADANA